Más Europa para el mercado de las telecomunicaciones

Más Europa para el mercado de las telecomunicaciones


Hace una semana que se aprobó en el Parlamento Europeo el reglamento que elimina los costes de itinerancia conocidos como roaming, para finales de 2015, garantiza una Internet abierta a todos, prohibe el bloqueo de la red y la degradación de su contenido, coordina para los servicios de banda ancha inalámbrica los procedimientos de concesión de licencias de espectro, aporta a los clientes un mayor nivel de transparencia en sus contratos de Internet y de banda ancha, y les permite cambiar de proveedor con más facilidad. Esta medida se incluye en el reglamento de la Comisión Europea para un Continente conectado, y supondrá un granito de arena para el establecimiento de un mercado único de las telecomunicaciones 

El sector de telecomunicaciones de los países europeos es un ejemplo de diez años de miopía política, dándose la paradoja de que a pesar del fuerte apoyo y de la regulación adoptada en 2002, no se acertó con la política europea de telecomunicaciones. 

Las consecuencias fueron en primer lugar, se desalentaron las inversiones de los operadores nuevos y tradicionales y en segundo lugar, se olvidó diseñar un mercado único europeo y abrir la competencia a todo el espacio de la UE, especialmente en la gestión del espectro. 

Hoy en día, la falta de espectro suficiente hace prácticamente inasequible para la mayoría de ciudadanos europeos acceder a la tecnología 4G. Al mismo tiempo en Estados Unidos, la Comisión Federal de Comunicaciones eliminó todas las obligaciones reglamentarias para las empresas que invierten en redes de alta velocidad. 

El resultado se ve fácilmente hoy en día: Europa inexorablemente va a la zaga en el despliegue de fibra óptica, así como en el de redes 4G. 

Por tanto, ha llegado el momento de que alguien lo arregle, y más vale ahora que más tarde sino queremos seguir perdiendo competitividad frente a otros continentes. 

La situación, desde entonces, se ha convertido en aún más esquizofrénica al empezar a competir compañías gigantes de Internet como Apple, Google, etc. 

La vicepresidenta Neelie Kroes parece bastante preocupada y al corriente de esta situación de emergencia como ha demostrado pidiendo, en repetidas ocasiones, soluciones valientes y urgentes pero al final se ha limitado a lo mencionado anteriormente y todo ello está bien, pero deberíamos aspirar a implantar muchas más medidas y sobre todo más claras: 1) un marco regulatorio profundamente simplificado, 2) mayor consolidación del sector (a modo de recordatorio en Europa existen 339 operadores móviles, 3 en China y 9 en EEUU), 3) un verdadero mercado único en lugar de una colección de mercados nacionales aunque tendremos que esperar para ello a finales de 2015, 4) normas claras sobre la neutralidad de red, 5) más espectro disponible y gestionado centralizadamente para la banda ancha inalámbrica. 

Un paso valiente sería convencer a los Estados miembros para que asignen la banda de 700 Mhz (el segundo dividendo digital) a los servicios inalámbricos de banda ancha paneuropeos, y llevar a cabo una subasta en este ámbito durante el 2014 para asignar esas frecuencias a un número limitado de operadores (aunque renunciar por parte de los Estados miembros a los ingresos de las subastas de espectro constituya un obstáculo y en consecuencia no quieran perder esta competencia). 

Se trataría de una medida muy controvertida, pero sin duda alguna, el diseño y ejecución de una subasta en un breve plazo de tiempo, sería la clave para lograr la consolidación del sector ya que los operadores se unirían para ganar masa crítica y dar mejores servicios a nivel europeo. 

Sin embargo, quienes saldrían perdiendo serían las televisiones que se encuentran alojadas actualmente en dicha parte del espectro. 

En muchos países europeos, donde los servicios de televisión digital terrestre ya se utilizan ampliamente, liberar las frecuencias de 700 MHz para los servicios móviles requerirá un costoso ajuste de las redes existentes. 

En algunos países, esta será la segunda vez que estos servicios de televisión se reubiquen de nuevo, ya que muchas redes fueron modificadas para liberar el primer dividendo digital. Este es el caso de algunos países europeos como el Reino Unido, España, Francia, Portugal e Italia, en donde la televisión digital terrestre es la principal plataforma de transmisión de la señal televisiva 

Esperemos, que el siguiente comisario que retome esta materia y siga con este mismo enfoque. 

Nada de esto sería relevante si las Tecnologías de la información y la comunicación (TIC) no importaran. Las telecomunicaciones se han convertido en la columna vertebral del ecosistema TIC, a la vez el más poderoso motor de crecimiento en las economías modernas, y una de las causas de la “brecha de productividad” sufrida por Europa frente a EEUU en la última década. 

A medida que las TIC van aumentando su presencia en todos los sectores económicos, mayor es el precio a pagar por el lento despliegue de infraestructura actual: ¿Cuánto tiempo más necesitarán las instituciones europeas para tomar medidas?